El estilo contemporáneo se caracteriza por la mezcla ecléctica de materiales: madera, piedra, metal, concreto, textiles… todos conviven bien en un mismo espacio, aportando riqueza visual, así que si quieres conseguir un estilo contemporáneo atreve a mezclar. Hay una sola condición para que esta mezcla funcione, para que el espacio se sienta contemporáneo la idea es hacer una mezcla ecléctica, pero manteniendo una paleta de colores uniforme. Es decir, jugar con distintas tonalidades, desde los más claros a más oscuros, de un mismo color.